Mostrando postagens com marcador Eduardo Galeano. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Eduardo Galeano. Mostrar todas as postagens

26 abril, 2012

O Uruguai, por Eduardo Galeano

Montevideo

Do Carta Maior
por Emir Sader 

Até um certo momento o Uruguai só era mencionado no Brasil por duas coisas: ricos iam se divorciar e/ou casar e ter lua-de-mel em Punta del Este e pela derrota no fatídico dia 16 de julho de 1950 para a seleção Uruguai no Maracanã, de virada, na Copa do Mundo feita para o Brasil ser campeão. Alguns haviam passado por Montevidéu e diziam que ficava a meio caminho entre Porto Alegre e Buenos Aires.

“Os uruguaios temos certa tendência a crer que nosso país existe, embora o mundo não o perceba”, diz Galeano. “Os grandes meios de comunicação, aqueles que têm influência universal, jamais mencionam esta nação pequenina e perdida ao sul do mapa.”

Um país de poucos milhões de habitantes que, como diz ele, tem população similar a alguns bairros das grandes cidades do mundo, mas que provocaria algumas surpresas para quem se arriscasse a chegar por ali.

Um país que aboliu os castigos corporais nas escolas 120 anos antes da Grã-Bretanha. O Uruguai adotou a jornada de trabalho de oito horas um ano antes dos Estados Unidos e quatro anos antes da França. Teve lei do divórcio setenta anos antes da Espanha e voto feminino quatorze anos antes da França.

O Uruguai teve proporcionalmente o maior exílio durante a ditadura militar, em comparação com sua população. Assim, tem cinco vezes mais terra do que a Holanda e cinco vezes menos habitantes. Tem mais terra cultivável que o Japão e uma população quarenta vezes menor.

O país ficou relegado a uma população escassa e envelhecida. Tristemente Galeano diz que “poucas crianças nascem, nas ruas vêem-se mais cadeiras de rodas do que carrinhos de nenês”.

Ainda assim, Galeano consigna bons motivos para gostar do seu país: “Durante a ditadura militar, não houve no Uruguai nem um só intelectual importante, nem um só cientista relevante, nem um só artista representativo, único que fosse, disposto a aplaudir os mandões. E nos tempos que correm, já na democracia, o Uruguai foi o único país do mundo que derrotou as privatizações em consulta popular: no plebiscito de fins de 92, 72% dos uruguaios decidiram que os serviços essenciais continuaram sendo públicos. A notícia não mereceu sequer uma linha na imprensa mundial, embora se constituísse numa insólita prova de senso comum.” Talvez por esses “maus exemplos” tentam desconhecer o Uruguai, apesar da insistência dos uruguaios de afirmar que seu país existe.

Por tudo isso, Galeno se orgulha do seu “paisito”, “este paradoxal país onde nasci e tornaria a nascer”.
 

08 março, 2012

Eduardo Galeano - Mulheres

Do Aldeia Gaulesa
Via @nossoriogrande 


O escritor uruguaio Eduardo Galeano fala acerca das mulheres.
Vídeo produzido pelo canal Encuentro.
Áudio em espanhol..



14 janeiro, 2012

Nunca oculté mi admiración por esta Revolución




Do CubanitoenCuba

El escritor uruguayo Eduardo Galeano afirmó hoy que la neutralidad es imposible en un mundo que se divide entre indignos e indignados.

O se es indigno o indignado, recalcó en breve diálogo con la prensa a su llegada a esta capital, tras más de 10 años de ausencia, invitado por Casa de las Américas, cuyo 53 Premio Literario inaugurará el próximo lunes.

La crisis que sufre el planeta ha llevado a muchos a aceptar lo inaceptable obligándolos a la indignidad. Es por eso, agregó, que surgen movimientos, como el de los indignados, que de pronto se vuelven peligrosamente contagiosos en todos los países.

No hay quien pueda con la capacidad de contagio que tiene la indignación, subrayó refiriéndose a los movimientos sociales surgidos en varias naciones para expresar sus reclamos en protesta contra la desigualdad y el desempleo.

A su juicio en todas partes se respira una energía de cambios que busca manifestarse. Las izquierdas, opinó, están en todos lados. Los procesos de cambios que de veras se dan, crecen lentamente de abajo hacia arriba y de adentro hacia fuera. A veces son silenciosos, casi secretos, pero existen en todas partes.

Vuelvo a Cuba sin haberme ido porque esta isla siguió siempre viva dentro de mi, en mis palabras, en mis actos y mi memoria, una memoria viva de todo lo que de ella recibí, aseveró.

Nunca oculté mi admiración por esta Revolución, ejemplo de dignidad nacional y solidaridad en un mundo donde el patriotismo es un derecho negado a los países pequeños y pobres, destacó.

Nunca conocí en mi vida un país tan solidario como este, ninguna Revolución tan ofrendada a los demás como esta, expresó.

Al referirse a su relación con Casa de las Américas, mi Casa, dijo, destacó que en los inicios fue un amor poco correspondido. Recuerdo como escribí Las venas abiertas… para llegar a tiempo al concurso literario. Tanto esfuerzo y perdí en el certamen, rememoró.

Laureado luego en tres ocasiones, regresa a la institución para presentar su libro Espejos, una historia casi universal, Premio Honorífico de Narrativa José María Arguedas 2011.

Es un texto, comentó, en el que ofrezco una tentativa de ayudar a la recuperación del arcoiris terrestre que contiene más colores y fulgores que el celeste.

Quería ayudar a recuperar esos colores perdidos porque estamos ciegos, mutilados por una largísima tradición de racismo, de machismo, elitismo, de militarismo y de otros ismos que nos impiden descubrirnos en toda la plenitud de nuestra belleza posible, apuntó.

A una pregunta sobre si creía que el presidente estadounidense, Barack Obama, había leído su libro Las venas abiertas de América Latina, que el gobernante venezolano, Hugo Chávez, le obsequió en 2009, durante la Cumbre de Trinidad y Tobago, respondió que fue un acto simbólico.

No creo que lo haya leído. Fue, afirmó, una manera de decirle a Obama que existen otras voces distintas a las que esta acostumbrado a oír de sus asesores.

Sobre cómo ve a América Latina expresó que hoy está caminando. Yo también camino, caminar es un ejercicio imprescindible, creo que las ciudades se conocen o se reconocen con los pies, se leen con los pies.

Lo mismo ocurre con los procesos colectivos, agregó, cuando se viven como se deben vivir las cosas, se camina, se anda. Así uno entra en otro, concluyó.

( Tomado de http://www.cubasi.cu/ )

Veja também:



05 janeiro, 2012

Web Analytics